LA IMPORTANCIA DE SER NADA
Tengo amigos a qienes no les importo
salvo para saludos d aniversarios;
ni le importo a la muerte
q tantas veces invoco y no viene,
y otras tantas q ofrecí mi alma al diablo
y haciéndose el idiota ni se da x enterado.
Sólo dios, si se cree, me ha escuchado
y con tantos privilegios me ha colmado
en medio d ésta debacle universal,
q podría pensar q soy su niño mimado.
¿X qé entonces me siento tan terrible
con ésta infranqeable soledad?
Estoy en una burbuja vacía d eco
donde hablar es un infinito silencio;
y mi propia caricia, un viento helado,
donde sólo el chirrido d la sangre en mis venas
me llena d langostas los oídos.
Golpeo con mis puños d angustia
las invisibles paredes q no me detienen
pero me aislan d las tibias pieles
q en mi humana condición deseo.
X éso hoy abjuro y mañana agradezco
con el capricho pueril d no saber qé tengo.
Sólo me importa q a nadie le intereso
aunqe guardo en mí el vago recuerdo d un beso,
y la ceniza, ya barrida x el tiempo,
d una penosa y amarga caricia.
Ésta membrana d intangibilidad me asfixia,
xq para no morir en mi locura solitaria
debo negarme mi propia necesidad
y soportar como un estoico espíritu inmune
q el cariño d mi gente amada
se desperdicie en ajenas pieles desleales;
aqel se lleva los besos q eran d mi boca
y los ensucia en burdeles sin memoria;
aqel se lleva los abrazos q eran d mis hombros
y con un falso gesto ya calcula sus traiciones.
Es x ésto q qiero morir ahora
para no contaminarme d rencor;
xq pesa mucho el alma cuando hay q arrastrarla
sin amistad y sin amor.
(28/7/2006 - 18:50)
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